Las principales
características que todo estudio de caso debe cumplir son:
Los casos deben
plantear una situación real.
La descripción
del caso debe provenir del contacto con la vida real y de experiencias
concretas y personales de alguien.
Debe estimular
la curiosidad e invitar al análisis.
Debe ser claro
y comprensible.
No debe sugerir
soluciones sino proporcionar datos concretos para reflexionar, analizar y
discutir en grupo las posibles salidas.
Debe fomentar
la participación y apelar al pensamiento crítico de los alumnos.
Los aspectos
principales y secundarios de la información deben estar entremezclados.
El tiempo para
la discusión y para la toma de decisiones debe ser limitado.
La técnica de
estudio de caso entrena a los alumnos en la generación de soluciones.
El estudio de
caso debo perseguir metas educativas que se refieran a contenidos académicos,
habilidades y actitudes.
El estudio de
caso lleva al alumno a reflexionar y a contrastar sus conclusiones con las de
otros, a expresar sus sugerencias y a aceptar las de sus compañeros. De esta
manera, el alumno se ejercita en el trabajo colaborativo y en la toma de
decisiones en equipo.
Tiene la gran
ventaja de adaptarse a cualquier audiencia: lo mismo se puede emplear en la
educación primaria que en la media y superior o en la formación de adultos.
Tipos de casos
Desde un punto
de vista general, los casos pueden ser de tres tipos diferentes:
Tipo 1. La
descripción de la situación tiene los datos suficientes para que los alumnos
realicen un diagnóstico de la situación o una identificación del problema y de
sus causas.
En este tipo de
casos no sólo se pretende que los alumnos estudien la descripción del caso,
analicen las variables que caracterizan el ambiente en que se desarrolla la
situación, identifiquen los problemas y propongan soluciones examinando
imparcial y objetivamente los hechos y acontecimientos narrados, sino que
específicamente se busca que se coloquen dentro de la situación, se involucren
y participen activamente.
Las preguntas
que se formulan al final del caso pueden ser como estas:
¿Cuál es el
problema?
¿Cuáles son sus
causas?
Tipo 2. Además
de describirse la situación, también se identifican el problema y sus causas. Se
trata de determinar las posibles soluciones y analizar sus ventajas y
desventajas.
En este tipo de
casos, se busca desarrollar un pensamiento deductivo en el alumno con el fin de
que sea capaz de encontrar la respuesta o solución correcta a la situación
planteada. se busca el entrenamiento de los alumnos en el estudio de
situaciones que requieren la resolución de problemas, de manera que se
involucren en el proceso de toma de decisiones que, desde la opinión de los
individuos y/o el grupo, sea el más adecuado en la situación estudiada.
Este tipo de
casos suele ser la estrategia más utilizada didácticamente, ya que, como fase
previa, incluye el estudio descriptivo de la situación, donde se define el
problema que se intenta solucionar.
Las preguntas
que se realizan pueden ser:
¿Cuáles son, a
tu juicio, las soluciones al problema planteado?
¿Cuál consideras
que es la mejor solución y por qué?
Tipo 3. En este
caso se describe la situación, se presenta el problema de forma clara, se dan
soluciones y se justifica la selección de una de ellas. Se pretende que el
alumno analice la solución elegida, que por lo general presenta algunos
inconvenientes.
Este tipo de
casos está centrado en el análisis. Su objetivo es que los alumnos conozcan,
analicen y evalúen las acciones y los procesos que realizaron otros. Es por
esto que la narración del caso debe presentar, de manera minuciosa, el proceso
seguido en la situación descrita, explicitando la secuencia de actividades y
estrategias empleadas en la solución del problema.
Las preguntas
que se formulan a los alumnos pueden ser:
¿Fue correcto
el diagnóstico realizado?
¿Fue adecuada
la solución elegida?
¿Fue correcta
su puesta en práctica?
¿Qué se debería
haber hecho? ¿Cómo? ¿Por qué?







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